Ciclo menstrual y ligamento cruzado anterior

Actualmente la mayor implicación de la mujer en el mundo del deporte da la posibilidad de un amplio abanico de lesiones que, hasta día de hoy, no se han estudiado cuidadosamente todos los factores que pueden contribuir.

Por esta razón, es importante remarcar que hay diferencias específicas de género en los diferentes tipos de lesiones durante las actividades deportivas. Una de ellas, es la variación de los niveles de las hormonas sexuales del ciclo menstrual (CM).

El CM genera una variación de la concentración de las hormonas sexuales femeninas, que principalmente son los estrógenos y progesterona, produciendo una serie de cambios físicos, fisiológicos y emocionales que afectan directamente al rendimiento deportivo de las mujeres deportistas.

 

Esta revisión sistemática de Vivek Balachandar y colaboradores (2017) estudia los efectos del CM en la biomecánica de la extremidad inferior, el control neuromuscular y el riesgo de lesión del ligamento cruzado anterior (LCA).

 

Corroboran que el riesgo de dicha lesión es de 4-6 veces mayor en mujeres deportistas que en hombres practicando los mismos deportes y que uno de los factores que pueden ser determinantes es la relación que tiene el CM con el sistema neuro-músculo – esquelético.

 

Los estrógenos y la progesterona son dos hormonas que tienen un papel muy importante en el CM. Los niveles de estas, van variando durante las distintas etapas del ciclo y se observa que afectan las propiedades mecánicas de los ligamentos.


El LCA está compuesto por fibras de colágeno que se encargan de hacerlo más fuerte, integrado y capacitado para soportar altas cargas de actividad deportiva.


No obstante, la presencia de receptores de estrógenos en el LCA, reducen la síntesis de colágeno de tipo 1 de dicho ligamento. Este estudio indica que la reducción de la síntesis de colágeno en el LCA coincide con la fase pre-ovulatoria, debido a un incremento de la concentración de estrógenos.

 

Así mismo, Vivek Balachandar demuestra que 17 estudios investigaron los efectos del CM en la biomecánica y el control neuromuscular de la extremidad inferior durante los cambios de dirección  y la velocidad de reacción de contacto contra el suelo (Drop Jump) y, aquellas atletas que coinciden con la fase pre-ovulatoria teniendo mayor laxitud articular, presentan mayores patrones neuromusculares lesivos del LCA, como un mayor valgo dinámico de rodilla, mayor rotación externa de la tibia o una abducción de cadera.



Referència: Balachandar V, Marciniak JL, Wall O, Balachandar C. Effects of the menstrual cycle on lower-limb biomechanics, neuromuscular control, and anterior cruciate ligament injury risk: A systematic review. Muscles Ligaments Tendons J. 2017;7(1):136-46.



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